lunes, 17 de febrero de 2014

Cuando el amor aún no hace estragos

Solo él me hace llegar hasta donde llego, solo él hace que pueda sentir lo que siento.
Cuando me mira, y me ruborizo, me pongo nerviosa. Me observa con sus ojos, atento, admirando lo que ya conoce de mi y descubriendo lo que le queda por conocer. Cuando me toca, y siento su piel sobre mi piel, sus manos sobre mis manos, sus caricias, la forma que tiene de separarme el pelo de la cara... Cuando me abraza, y me sumerjo en él, en la tranquilidad que me transmite, en lo segura que estoy si estoy a su lado. (Creo que esos abrazos pueden salvarme de todo... hasta del fin del mundo). Cuando me besa y siento todo lo que puedo sentir, siento el amor subir por mi estómago, siento que se me eriza la piel, siento que el mundo es nuestro. Cuando me hace rabiar y soy completamente incapaz de enfadarme, porque sabe arreglarlo, sabe decir las cosas adecuadas en el momento adecuado. Cuando me roba mis mejores sonrisas, con sus palabras, sus gestos, sus besos, sus miradas... con cada cosa que hace por mi me roba una sonrisa, pero no una sonrisa cualquiera, me roba esa que solo unos pocos saben sacar, que sólo él sabe sacarme, es de esas sonrisas con las que la gente te ve y sabe definitivamente que estás enamorada. 

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