lunes, 17 de febrero de 2014

Cuando el amor aún no hace estragos

Solo él me hace llegar hasta donde llego, solo él hace que pueda sentir lo que siento.
Cuando me mira, y me ruborizo, me pongo nerviosa. Me observa con sus ojos, atento, admirando lo que ya conoce de mi y descubriendo lo que le queda por conocer. Cuando me toca, y siento su piel sobre mi piel, sus manos sobre mis manos, sus caricias, la forma que tiene de separarme el pelo de la cara... Cuando me abraza, y me sumerjo en él, en la tranquilidad que me transmite, en lo segura que estoy si estoy a su lado. (Creo que esos abrazos pueden salvarme de todo... hasta del fin del mundo). Cuando me besa y siento todo lo que puedo sentir, siento el amor subir por mi estómago, siento que se me eriza la piel, siento que el mundo es nuestro. Cuando me hace rabiar y soy completamente incapaz de enfadarme, porque sabe arreglarlo, sabe decir las cosas adecuadas en el momento adecuado. Cuando me roba mis mejores sonrisas, con sus palabras, sus gestos, sus besos, sus miradas... con cada cosa que hace por mi me roba una sonrisa, pero no una sonrisa cualquiera, me roba esa que solo unos pocos saben sacar, que sólo él sabe sacarme, es de esas sonrisas con las que la gente te ve y sabe definitivamente que estás enamorada. 

martes, 11 de febrero de 2014

Basta con sentirlo

No hay nada más bonito que un te quiero mientras haces el amor, uno de esos que salen de dentro, del corazón. 


domingo, 9 de febrero de 2014

Siento lo que siento por ti

Me hace rabiar, enciende mis sentidos, quiero gritarle, pegarle, matarle... A besos. No puedo enfadarme con él, no soy capaz de sentir ni un solo segundo ese rechazo que los enfados nos hacen sentir hacia los demás, porque él siempre tiene ese efecto positivo en mi. 
Puede que sea por la nube, esa que compartimos los dos, y que cada vez sube más y más... Esa nube es protección, es comodidad, es cariño, es amistad, es apoyo, es placer, es amor, son sentimientos, sentimientos que están muy alto, en otro nivel.
Creía conocer todo hasta que lo conocí, y me di cuenta de que no conocía nada. Es precioso sentir cosas que nunca sentiste, y que solo una persona pueda hacerte sentir.

sábado, 8 de febrero de 2014

Los comienzos no definen el final

Cuántas veces empezamos historias que no terminan como esperábamos, cuántas veces ni si quiera terminan, o cuántas veces ni si quiera las empezamos.
Empezar, dar principio a algo. Así pues, comencemos por el principio.